vehículo electrico

Aunque la llegada de los vehículos eléctricos no afecte a los hábitos diarios del usuario, sí que se producirán situaciones desconocidas y potencialmente peligrosas.

Recargar un vehículo eléctrico o híbrido no está exento de riesgos, ya que se maneja una potencia de alimentación considerable; a fin de cuentas, no es muy habitual tener que manejar potencias superiores a 2 kW en el ámbito doméstico.

La red eléctrica se conecta a la toma de corriente y al sistema de recarga asociado; para garantizar la seguridad de las personas y del equipo, es fundamental elegir muy bien la toma y el sistema. Aprovechando nuestra experiencia en el campo de la protección,  proporcionamos niveles óptimos de seguridad y de rendimiento.

La mejor manera de proteger a los usuarios es proporcionarles infraestructuras de recarga dedicadas para los vehículos eléctricos (toma/conector y modo de recarga). La toma de tipo 3 y el sistema de recarga de modo 3 garantizan no sólo la seguridad, sino también la eficiencia, la capacidad de actualización, la interoperabilidad y la ergonomía.